Cargadores de vehículo eléctrico para parkings particulares en Castelldefels: cada instalación necesita una solución diferente

La presencia del vehículo eléctrico en los parkings residenciales es cada vez más habitual. En Castelldefels, esta evolución se está traduciendo en nuevas instalaciones tanto en urbanizaciones como en comunidades de vecinos y garajes particulares.

Sin embargo, instalar un punto de recarga no consiste simplemente en elegir un cargador y conectarlo. La potencia disponible en la vivienda, el tipo de vehículo, las horas habituales de carga y las características del parking son factores que conviene analizar previamente.

Un buen ejemplo lo encontramos en cinco cargadores instalados por LEDIND CarBox en diferentes puntos de Castelldefels durante este verano. Aunque todos tienen una misma finalidad, las características de cada instalación han requerido soluciones distintas.

🅿️ Barrio del Poal: dos cargadores de 7 kW sin necesidad de balanceo

En una urbanización situada en el barrio del Poal, con un parking particular de 48 plazas, se instalaron dos cargadores CarBox Elite de 7 kW.

Una de las particularidades de esta instalación es que no fue necesario incorporar un sistema de balanceo dinámico de potencia o DLB (Dynamic Load Balance).

Esto demuestra algo importante a la hora de plantear una instalación residencial: no siempre es necesario añadir sistemas de gestión de potencia. Si las características eléctricas de la instalación permiten alimentar correctamente el punto de recarga, puede optarse por una configuración más sencilla.

La clave está en analizar previamente las condiciones reales y evitar tanto quedarse corto como sobredimensionar innecesariamente la instalación.

⚖️ Castelldefels Centro: cuando el balanceo de potencia sí resulta necesario

El caso de una gran comunidad de vecinos situada en Castelldefels Centro fue diferente.

Aquí se instaló un CarBox Elite de 7 kW conectado directamente a la vivienda, pero la potencia contratada no superaba los 4,4 kW. En estas circunstancias, disponer de balanceo dinámico resulta especialmente útil.

El sistema DLB permite gestionar la potencia disponible entre la vivienda y el cargador. Cuando aumenta el consumo doméstico, el sistema puede reducir la potencia destinada temporalmente al vehículo y recuperarla cuando el consumo de la casa disminuye.

Esto cobra especial importancia en las horas de mayor actividad doméstica, habitualmente entre las 18:00 y las 22:00 horas, cuando pueden coincidir electrodomésticos, climatización, iluminación, cocina y otros equipos.

De esta manera, el usuario puede cargar su vehículo sin tener que estar pendiente constantemente de qué aparatos están funcionando en casa.

¿Significa esto que siempre necesitamos DLB?

No. Y precisamente las instalaciones realizadas en Castelldefels permiten comprobarlo.

El balanceo de potencia tiene sentido cuando existe la posibilidad de que el consumo conjunto de la vivienda y el cargador supere la potencia disponible. Si la instalación cuenta con margen suficiente, puede no ser necesario.

Por eso, antes de elegir un punto de recarga conviene estudiar la potencia contratada y los hábitos de consumo del hogar.

🌊 Paseo Marítimo: 7 kW y 3,7 kW para necesidades diferentes

Las otras dos instalaciones se realizaron en la zona del paseo marítimo de la playa de Castelldefels.

En una de ellas se optó por un cargador de 7 kW con DLB y conexión WiFi. Esta conectividad permite gestionar determinadas funciones del equipo de forma remota y aporta comodidad para controlar y programar la recarga.

En la segunda instalación se eligió un CarBox Smart Display de 3,7 kW.

Puede parecer que disponer de más potencia siempre es mejor, pero en la práctica no tiene por qué ser así.

🔌 Un cargador de 3,7 kW puede ser suficiente

La elección de la potencia debe estar relacionada con el vehículo y con el tiempo disponible para cargarlo.

Los híbridos enchufables, por ejemplo, suelen contar con baterías considerablemente menores que las de los vehículos 100 % eléctricos. En muchos casos no superan aproximadamente los 20 kWh, por lo que un cargador de 3,7 kW puede cubrir perfectamente las necesidades habituales de recarga.

También hay que tener en cuenta que muchos coches pasan toda la noche estacionados.

Si un vehículo permanece ocho o diez horas en el garaje, la prioridad no siempre es cargarlo a la máxima velocidad posible. Puede resultar más interesante utilizar una potencia adecuada a la batería, al recorrido diario y a la capacidad eléctrica disponible.

¿Qué potencia elegir para un cargador doméstico?

No existe una respuesta única.

Un punto de 3,7 kW puede ser una alternativa muy práctica para híbridos enchufables, vehículos con baterías más pequeñas o usuarios que disponen de muchas horas para realizar la carga.

Los 7 kW resultan interesantes cuando se busca reducir los tiempos de recarga y la instalación eléctrica permite trabajar con esa potencia.

Más importante que elegir automáticamente la opción de mayor potencia es hacerse algunas preguntas: ¿qué vehículo vamos a cargar?, ¿cuántos kilómetros hacemos habitualmente?, ¿cuántas horas permanece el coche aparcado?, ¿qué potencia tenemos contratada? y ¿qué consumo tiene la vivienda mientras cargamos?

Las respuestas permiten dimensionar mucho mejor la instalación.

🏢 Cargadores en comunidades de vecinos: pensar también en el futuro

En parkings comunitarios hay otro factor que merece atención: la evolución futura del garaje.

Hoy puede existir un único vehículo eléctrico, pero con el paso del tiempo es probable que otros propietarios quieran instalar sus propios puntos de recarga.

Por ello, especialmente en comunidades grandes, resulta recomendable valorar cómo pueden evolucionar las necesidades del parking. Una planificación adecuada puede facilitar futuras ampliaciones y evitar soluciones improvisadas a medida que aumenta el número de vehículos eléctricos.

Las instalaciones realizadas en Castelldefels muestran precisamente la diversidad de escenarios posibles: desde una urbanización de 48 plazas hasta un cargador conectado directamente a una vivienda o una instalación junto al paseo marítimo.

WiFi y gestión de la recarga

La conectividad también está adquiriendo importancia en los cargadores residenciales.

Contar con conexión WiFi facilita el control y la programación de la recarga sin necesidad de estar físicamente junto al vehículo.

Esta posibilidad puede resultar especialmente cómoda cuando se quiere aprovechar determinadas franjas horarias o simplemente tener un mayor control sobre el funcionamiento del punto de carga.

Además, existen situaciones en las que puede ser interesante incorporar sistemas de control o pago de la recarga, especialmente cuando la infraestructura puede ser utilizada por diferentes usuarios o se necesita gestionar de forma individual el consumo realizado.

Cinco instalaciones, tres zonas y una misma conclusión

Los cinco cargadores instalados este verano en El Poal, Castelldefels Centro y el Paseo Marítimo permiten extraer una conclusión sencilla: no existe una configuración universal para todos los parkings particulares.

En una instalación, el DLB puede ser fundamental; en otra, completamente innecesario. Un propietario puede necesitar 7 kW, mientras que otro puede cubrir perfectamente sus desplazamientos diarios con 3,7 kW.

Por eso, antes de instalar un cargador de vehículo eléctrico conviene estudiar el coche, la potencia disponible, el consumo simultáneo de la vivienda, las características del parking y la posible evolución futura de la instalación.

LEDIND CarBox trabaja precisamente con este planteamiento, adaptando sus cargadores y sistemas de gestión de carga a las características de cada instalación particular o comunitaria.

LEDIND CarBox
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